Rojo quería bañarse en el azul del mar. Pero estaba prohibido.
Una mañana tibia y amarilla, desoyendo todas las voces que le advertían: _”Si te mezclas con ese ya no serás el mismo”_ se adentró en la salada inmensidad de lo desconocido, con miedo, pero con esa vibrante alegría que imprime la intrepidez a aquellos que se atreven a dar el primer paso…
De aquella arrebatada unión surgió el violeta, el primer mulato de la historia.
Y como siempre sucede, a pesar de la resistencia de una minoría conservadora, el arcoíris fue solo cuestión de tiempo.
Publicado en "Léptica". En el número´de Febrero/2012: "El rojo"
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